CLÍNICA DE PIE DIABÉTICO Y HERIDAS - Río Tuxpan No. 5914, Col. Jardines de San Manuel, Puebla
Dra. Martha Jiménez Arévalo
Dr. Juan Antonio Moreno Cruz
El pie diabético, según el Consenso Internacional sobre Pie
Diabético, es una infección, ulceración o destrucción de los tejidos profundos
relacionados con alteraciones neurológicas y distintos grados de enfermedad
vascular periférica en las extremidades inferiores que afecta a pacientes con
diabetes mellitus. Amputación de la extremidad inferior del afectado es
reconocida como un elemento importante en el padecimiento y también está
vinculada a la inestabilidad postural en personas de edad avanzada con
diabetes.
Si tiene diabetes, sus niveles de azúcar en la sangre son
demasiado altos. Con el tiempo, esto puede dañar los nervios o los vasos
sanguíneos. El daño a los nervios que produce la diabetes puede hacer que pierda
la sensación en los pies. Es posible que no sienta una cortadura, una ampolla o
una llaga. Las lesiones como éstas en el pie pueden causar úlceras e
infecciones. Los casos graves pueden inclusive causar una amputación. El daño en
los vasos sanguíneos también puede significar que los pies no reciben suficiente
sangre y oxígeno. Es más difícil que su pie pueda curarse si tiene una llaga o
una infección.
Usted puede ayudar a evitar los problemas en los pies. Primero,
controle los niveles de azúcar en la sangre. También es esencial una buena
higiene de los pies.
• Revise sus pies todos los días
• Lave sus pies todos los
días
• Mantenga su piel humectada y suave
• Lime los callos y
callosidades suavemente
• Si puede, mire y sienta sus pies con sus manos.
Córtese las uñas regularmente.
Si no puede hacerlo, pídale a un doctor especialista en pies
(podiatra) que lo haga por usted
• Vista medias y zapatos en todo
momento
• Proteja sus pies del frío y del calor
• Mantenga la
circulación sanguínea en sus pies
Determinación del grado de riesgo en las lesiones del pie
diabético.
El interés básico de disponer de una clasificación clínica de
los estadios en que cursa el Pie Diabético responde a la conveniencia de
articular los protocolos terapéuticos adecuados a la necesidad de establecer su
valor predictivo en cuanto a la cicatrización de la úlcera. La clasificación de
Wagner (Meggitt/Wagner), valora 3 parámetros: la profundidad de la úlcera, el
grado de infección y el grado de necrosis.
Grado 0: No hay lesión, Pie de riesgo.
Grado 1: Úlcera
superficial que compromete todo el espesor de la piel pero no tejidos
subyacentes.
Grado 2: Úlcera profunda, penetrando hasta ligamentos y músculos
pero no compromete el hueso o la formación de abscesos.
Grado 3: Úlcera
profunda con celulitis o formación de abscesos, casi siempre con
osteomielitis.
Grado 4: Gangrena localizada.
Grado 5: Gangrena de todo el
pie.
El pie diabético aparece cuando existen niveles inadecuados de
glucosa en sangre y otros factores que concurren con frecuencia en personas con
diabetes (hipertensión arterial, hipercolesterolemia,...) que provocan un daño
en los vasos y nervios que pueden producir complicaciones a medio-largo
plazo.
Dos de los riesgos de estos pacientes son la disminución de la
sensibilidad y la mala circulación del pie, que pueden derivar en la formación
de una úlcera, algunas veces graves, y que es la principal causa de una posible
amputación.
La mayoría de las heridas son causadas por una disminución de la
sensibilidad del pie y surgen en la planta o en las zonas cercanas al hueso,
como los nudillos de los dedos.
En el caso de que un paciente observe una úlcera, deberá acudir
lo antes posible al especialista. No únicamente para curarla, sino para
diagnosticarla y diseñar un tratamiento personalizado lo más adecuado a su caso.
En muchos casos, las curas corren a cargo de un buen equipo de enfermería.
La persona diabética puede sufrir alteraciones de los nervios
(neuropatía diabética), con la consiguiente modificación de la percepción del
calor, el dolor etc., pudiendo no notar quemaduras o heridas
sobreinfectándose.
Es importante prevenir las heridas y úlceras del pie ya que son
las causantes más frecuentes de las amputaciones. Sin embargo, esta situación se
puede prevenir en la mayoría de los casos siguiendo una serie de consejos para
cuidar sus pies.